Gabialv91 noviembre 27, 2018
Billy Monger tras su accidente

Una historia real de superación y heroísmo con el toque, siempre exquisito, de la BBC.

Billy Monger tenía solo tres años cuando se subió por primera vez a un kart, y no había cumplido los dieciocho cuando perdió las dos piernas en un accidente durante el campeonato británico single seater en el circuito de Donington Park. Pero en el documental «Driven: The Billy Monger Story»  la BBC nos habla sobre el año que ha transcurrido desde ese accidente, hasta que el joven piloto británico ha podido volver a competir.

El documental cuenta con el toque exquisito y cuidadoso de la cadena británica, se escapa de la frivolidad y no busca el llanto fácil, simplemente cuenta la historia a través de sus protagonistas. Y es que aunque el documental lleva el nombre de Billy Monger la órbita que este trae consigo atrae a muchas más personas, a destacar su familia nuclear, padre, madre y hermana.

Sí, durante una hora vemos a un chico excepcional, que en ningún momento se viene abajo, que acepta la vida tal y como le ha venido y no quiere mirar atrás, pero el documental también muestra a una familia a la que le ha cambiado la vida. Al comienzo de la pieza el padre lo deja muy claro, «no es lo mismo haber nacido sin piernas que haberte quedado sin ellas».

La familia Monger es el verdadero centro de protagonismo de esta historia, una madre que muestra sus miedos y sus preocupaciones ante la pasión de su hijo, pero que no permite que la paralicen. Un padre que se siente culpable por haber transmitido esa pasión a su hijo y que hace todo lo posible para que la vida de la familia siga siendo lo más normal posible, y una hermana que tuvo la valentía de ir al lugar del accidente a calmar a su hermano pequeño, el día que su relación cambiaría para siempre.

La BBC cuenta una historia humana, el accidente, la recuperación, los cambios, la influencia de Billy en las personas de su entorno, la lucha con la FIA por volver a competir, su éxito… en todo momento sin intervenir en la realidad, con una cámara ojo, más de lo que a su vez llevar un equipo de grabación detrás modifica la realidad.

Es por ello que el documental pierde su pureza en las escenas finales, con la vuelta de Billy a los circuitos y un montaje en el circuito de Oulton Park que roza lo patético. Una verdadera pena que tras un trabajo con precisión inglesa, sin caer en sentimentalismos (incluyendo escenas preciosas entre Billy y Lewis Hamilton) la cadena británica haya optado por un final más propio de una película taquillera que de un documental.

A pesar de ello esta pieza es una fuente de inspiración, una historia cien por cien recomendable y sin escenas fuera de lugar, apto y necesario para toda la familia, un documental que se escuda en el deporte para hablar sobre la vida.

Driven: The Story of Billy Monger.    3,5 / 5

Texto: Gabriel Álvarez

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