Gabialv91 noviembre 24, 2018

El equipo de Solari cae con estrépito en Ipurua y se vuelve a alejar de la cabeza de la Liga.

Era el día en el que había que sobresalir, el día de dar dos pasos adelante, un día en el que el Real Madrid tenía que aprovechar que el Atlético y el Barcelona se enfrentaban para darle un bocado más a la Liga. Pero el Madrid no mordió ante el Eibar, ni siquiera se presentó.

Dos minutos tardó el equipo eibarrés en mostrar sus armas. La tarjeta de presentación fue un lanzamiento desde fuera del área de Kike García que entre el palo y Courtois lograron salvar. El Real Madrid, que parecía seguir con la suerte de su lado, supo responder a ese primer envite con una ocasión de Benzema que, tras haber superado a Riesgo, un central armero sacó en la línea de gol. No era el día del Madrid.

Era el día del Eibar, un equipo trabajador y trabajado, solidario, que conoce muy bien sus virtudes y todavía mejor sus defectos, y que además ha encontrado una estrella, Marc Cucurella. En la primera acción en la que el jugador catalán se encontró con espacios, dejó en evidencia a toda la zaga blanca, descolocada tras un córner a favor, y guió perfectamente un contraataque que acabaría con el gol de Escalante. Uno a cero.

Se llegó al descanso con ese marcador y sin noticias del Madrid. Tocaba remontar. Tocaba aparecer. Demostrar endereza en los momentos límites, ser ese equipo campeón de Europa. Pero a la vuelta del entretiempo si algo cambió fue a peor.

Los errores sentenciaron a un Madrid que no sabía qué hacer con la pelota. Odriozola, desbordado ante el partidazo de Cucurella, y sin la ayuda de un Bale que no quiso saber nada del partido, cometió un error de principiante que supuso el segundo tanto eibarrés, además de la lesión del lateral vasco. A los pocos minutos, por la misma banda, esta vez ya con Carvajal en el campo, Kike García empujó a la red el balón ante la atenta mirada de Varane, parado en el área chica. Definitivamente no era el día del Madrid.

Todavía quedaba más de media hora, y quizás en otra época hubiera sido suficiente para que el Real Madrid remontase, pero no esta tarde. En un equipo apático, sin brega y, peor aún, sin ideas, nadie supo dar un paso adelante y si el resultado no fue más abultado fue gracias a Courtois, el único jugador que hizo acto de presencia en Ipurua. La defensa titular hizo aguas y Varane recuerda al de antes del parón. Con un medio del campo sin Casemiro, Kross y Modric no se presentaron y solo Ceballos intentó jugar al fútbol, sin éxito. Arriba Benzema tuvo la suya y no la marcó, nada más se supo de él, y un lanzamiento de falta con una tarjeta amarilla fue todo lo que ofreció hoy Bale en el campo.

El Madrid fue un equipo sin alma, pero también sin soluciones. Solari, que siguió con sus apuestas personales, sentando a Isco y jugando con Ceballos y Odriozola, no supo cambiar la cara al equipo ni modificar el partido desde el banquillo. Tampoco fue el día del técnico argentino.

Es hora de que aparezca el equipo, de que el grupo se levante y de que Solari demuestre que puede ser entrenador del Real Madrid. Hoy no fue el día del Madrid, pero todavía puede ser su temporada.

Gabriel Álvarez, Madrid.

FICHA TÉCNICA:

Eibar: Riesgo; Rubén Peña, Oliveira, Ramis, Cote; Orellana (Sergio Álvarez, min. 82), Escalante, Jordán, Cucurella; Enrich (Charles, min, 73), Kike García (De Blassis, min. 87).

Real Madrid: Courtois; Odriozola (Carvajal, min. 53), Varane, Ramos, Marcelo; Modric (Isco, min. 63), Kroos, Ceballos; Bale, Benzema, Asensio (Vinicius, min 73).

Goles: 1-0. Min 16. Escalante. 2-0, min. 51, Enrich. 3-0, min. 55: Kike García.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo electrónico no será visible. Los campos obligatorios están marcados con *